Pablo Flejas: "El Mundial nos ayudó a darnos cuenta del río maravilloso que tenemos y que no siempre aprovechamos"

Timonel, instructor y apasionado de la náutica, colaboró desde adentro en el Mundial de Canotaje realizado en Gualeguaychú. En diálogo con nuestra redacción, reflexionó sobre la importancia de generar una verdadera cultura del agua, el impacto del evento internacional y la necesidad urgente de cuidar el medio ambiente.

El reciente paso del Mundial de Canotaje por las aguas de Gualeguaychú no solo dejó un espectáculo deportivo sin precedentes, sino también una profunda reflexión en la comunidad local. Pablo Flejas, timonel e instructor náutico con más de 40 años de trayectoria navegando, participó activamente de la organización asistiendo a los atletas desde el agua y brindando apoyo a los jueces del certamen.

"Para mí el río es mi vida. Empecé a los 13 o 14 años remando en el club Neptunia y desde ahí no me bajé más", relató Flejas. A sus 54 años, su recorrido incluye la formación de conductores náuticos y timoneles en el Club Náutico, además de su vinculación constante con las distintas instituciones locales. Para el especialista, la llegada de delegaciones de todo el mundo sirvió como un espejo para revalorizar los recursos naturales de la ciudad: "Fue buenísimo para visibilizar el río que tenemos. Muchas veces no nos damos cuenta del lugar en el que vivimos y necesitamos que venga gente de afuera a decírnoslo. La gente que ha recorrido diez mundiales quedó enloquecida con Gualeguaychú".

Seguridad, iniciación y el impacto del Mundial

Uno de los aspectos que Flejas remarcó es la tranquilidad del curso de agua local para el desarrollo de disciplinas deportivas y recreativas. "Es un río totalmente seguro para iniciarse y también para el alto rendimiento. No tenés grandes correntadas salvo en épocas de crecientes puntuales. Visto está que vino un mundial y les pareció maravilloso", destacó.

Respecto al impacto directo en la gente, el instructor aseguró que el evento funcionó como un gran tractor de interés. "Ayer hablaba con la gente de la escuela del Club Regatas y ya había vecinos preguntando cómo sumarse para el año que viene, e incluso chicos que habían dejado y querían volver. No hace falta tener embarcación propia; las instituciones locales brindan todo para que te puedas subir a un bote", aclaró.

La vivencia desde adentro y el ejemplo del Paracanotaje

Durante la competencia, Flejas estuvo al mando de una embarcación de rescate en la zona del puerto y el camino de la costa. Su tarea incluyó desde el traslado de jurados a las balsas de fiscalización (En la foto se ve a Pablo en el timon y una jueza de Moldavia junto a un Juez Español) hasta la asistencia de atletas de elite que volcaban en los retomes.

Sin embargo, lo que más lo conmovió fue presenciar la categoría de paracanotaje. "Ver a esos chicos sin piernas cómo se manejaban, cómo subían y bajaban de los kayaks de forma totalmente autosuficiente, fue algo inspirador. Realmente te demuestra que el ser humano puede lograr lo que se proponga. Eso tendría que haber sido documentado porque fue una lección para todos", expresó emocionado.

Pedagogía del agua y la urgencia de cuidar el entorno

Consultado sobre la relación de los vecinos con el río y la falta de aprendizaje en natación que manifiestan muchos ciudadanos, Flejas coincidió en que aún falta desarrollar una mayor "cultura del agua" que permita perder el miedo y ganar en disfrute. "Tenemos todo al alcance de la mano: el río Gualeguaychú, el arroyo Venerato, el arroyo del Cura, las islas del río Uruguay. Son paisajes hermosos que muy poca gente conoce en porcentaje. Tenemos que lograr que la comunidad los abrace", analizó.

Para finalizar, el timonel felicitó a la organización del certamen y lanzó un llamado de conciencia ambiental. "Tenemos un lugar espectacular pero hay que aprender a cuidarlo. No puede ser que sigamos viendo bolsas y botellas flotando en la zona del puerto o en la costa. Cuando el río baja, la cantidad de basura que queda expuesta es terrible. Es nuestro río, es para disfrutarlo y tenemos el deber de protegerlo", concluyó.



Autor:Javier Vilaboa

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