Alerta en el agro entrerriano: denuncian el vaciamiento del INTA y el desamparo a los pequeños productores

El ingeniero agrónomo Pablo Benetti advirtió sobre la reducción drástica de técnicos, la falta de insumos básicos como combustible para las agencias de extensión y la inminente venta de tierras del organismo.

La crisis del sector agropecuario golpea con especial dureza a los pequeños y medianos productores de la provincia de Entre Ríos. Así lo advirtió el ingeniero agrónomo Pablo Benetti, referente de la Federación Nacional Campesina, quien detalló el preocupante escenario que atraviesa el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) tras los recortes presupuestarios, retiros voluntarios e interrupción de programas claves de asistencia técnica y desarrollo local.

El impacto de las bajas en el territorio

De acuerdo con las estimaciones presentadas por el especialista, el personal técnico de la institución en Entre Ríos sufrió un fuerte achicamiento en el último período, pasando de poco más de 100 técnicos a una pérdida cercana al 40% del personal calificado por renuncias y retiros voluntarios. Esta fuga de profesionales impacta de lleno en las agencias de extensión, el nexo directo con los productores locales.

"Los más afectados son las agencias de extensión, que son las que trabajan con los pequeños productores. Hoy en el departamento de La Paz queda una sola técnica veterinaria; en Feliciano se jubila un técnico y queda uno solo; en Federal quedan dos. No tienen ni siquiera combustible para los vehículos en las tarjetas YPF Ruta. Quedan diezmados", señaló Benetti.

Programas eliminados y pérdida de soberanía productiva

El achicamiento no solo se traduce en menos personal, sino en la baja de programas históricos de desarrollo como ProHuerta y ProApi, además de la interrupción en la producción y distribución de la "gallina INTA" o pollo campero desarrollada en la Estación Experimental de Concepción del Uruguay para garantizar la seguridad alimentaria en la región.

A su vez, el especialista remarcó que las restricciones vigentes incluyen la prohibición de abordar temáticas centrales como la agricultura familiar, la agroecología y el cambio climático. A esto se suma el riesgo inminente de comercialización de terrenos e instalaciones del instituto: "Hay un plan de venta de las tierras del INTA. El INTA necesita las tierras para investigar, para generar nuevas variedades adaptadas a nuestros suelos pesados sin atarse al paquete de insumos dependientes de las grandes semilleras".

La mirada estratégica sobre el rol del Estado

Para Benetti, el retiro de la asistencia técnica pública deja en una situación de extrema vulnerabilidad a las economías regionales apícolas, avícolas, hortícolas y ovinas.

"Hay una política de retirar el Estado. La lógica de este gobierno es que si un pequeño productor hortícola no puede pagar su propio ingeniero agrónomo o veterinario, que deje de producir y venda la tierra. Si desfinancias a los técnicos, los convertís en 'ñoquis' forzados porque no tienen insumos para trabajar, y después los despiden diciendo que son un gasto", concluyó el dirigente campesino.

 



Autor:Javier Vilaboa

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