Poda urbana en Gualeguaychú: avanzan sobre más de 1.800 árboles para mejorar la seguridad y la iluminación

El Municipio implementó un operativo programado en el microcentro y la Costanera que abarca intervenciones estructurales y conducción del arbolado. Emilio Montefinale, director de Espacios Verdes, detalló las características del trabajo, el destino de los residuos de poda y la disponibilidad de ejemplares nativos en el Vivero Municipal.

El Municipio de Gualeguaychú lleva adelante un plan de poda urbana programada que busca intervenir en una primera etapa cerca de 1.800 árboles del casco céntrico y la zona costera. Los trabajos contemplan el despeje de cables, la mejora del rendimiento de las luminarias LED y la eliminación de ramas de gran porte o en estado de peligrosidad.

En diálogo con la prensa local, el director de Espacios Verdes de la Municipalidad, Emilio Montefinale, explicó las razones operativas de este despliegue y abordó la situación general del arbolado en la ciudad.

"Esta forma programada de trabajar, apoyada en tecnología y en el servicio de una cooperativa con la que ya veníamos operando en el parque, responde a un pedido directo del intendente Davico. Hacía años que no se realizaba una labor de estas características en la zona céntrica", remarcó el funcionario.

Un operativo logístico y por etapas

El despliegue de las cuadrillas comenzó en el cuadrante del microcentro que abarca desde Tres Caballerías hasta Ituzaingó, priorizando las arterias por donde circula el transporte público de pasajeros.

Etapas y logística del operativo:

  • Primera etapa: 850 a 900 árboles intervenidos en el microcentro.
  • Segunda etapa: 900 a 1.000 árboles adicionales en arterias clave.
  • Trabajo previo: Relevamiento y avisos con folletería a los vecinos.
  • Personal: 4 podadores de avanzada + 5/6 operarios de carga.
  • Articulación: Trabajo conjunto entre Higiene Urbana, Tránsito y Cooperativa de Trabajo.

"En el centro siempre se complicaba intervenir por la alta densidad de vehículos estacionados. Ahora avisamos previamente al vecino con un folleto para que libere la cuadra y así avanzamos de manera ágil. Molestamos una sola vez, pero el trabajo queda resuelto", puntualizó Montefinale.

Las tareas de poda estructural también se extendieron a los plátanos de la Costanera, alcanzando la zona posterior al puente hacia la calle Guairá, en coordinación con la reparación de veredas y la optimización de la red lumínica.

La convivencia del árbol con la infraestructura urbana

Consultado sobre el impacto del corte en la flora, el titular de Espacios Verdes aclaró que la poda responde a criterios de conducción y seguridad urbana, dado el diseño histórico de las calles de Gualeguaychú.

"Toda poda representa una agresión para el árbol, pero en la ciudad debemos conducirlo para adaptarlo al espacio urbano. Gualeguaychú tiene veredas de 1,20 a 1,30 metros en promedio, cuando un árbol de gran porte requiere aceras de más de cuatro metros. Nuestras trazas de origen colonial no fueron pensadas para el vehículo ni para el arbolado de gran tamaño", argumentó.

Actualmente, el municipio aplica el concepto de poda conductiva y estructural:

  • Frecuencia de poda leve/conducción: Cada 3 a 4 años.
  • Poda estructural profunda: Se ejecuta cada 10 años o más.
  • Técnica de corte: Se efectúan cortes precisos para favorecer la compartimentalización (el proceso natural por el cual el árbol genera un callo protector con su propia savia).

Respecto a la varietal predominante, el funcionario señaló que históricamente el fresno representó hasta el 70% del arbolado en la zona céntrica por su bajo costo y rusticidad, aunque progresivamente se han incorporado especies como el lapacho y ejemplares de la flora autóctona.

Gestión de residuos y déficit de arbolado

Un aspecto crítico del operativo es el volumen de ramas y troncos generados. De acuerdo con Espacios Verdes, el material se procesa y distribuye según sus dimensiones:

Destino y procesamiento de residuos:

  • Troncada / Leña pesada: Se acopia y destina a la asistencia de comedores comunitarios.
  • Rama fina: Se somete a un chipeado parcial; la masa sobrante va a disposición final.

"Hoy no damos abasto con los equipos de chipeado para la masa de residuo que generamos, por lo cual se estudia adquirir maquinaria de mayor escala para aprovechar íntegramente la biomasa", reconoció Montefinale.

Por otro lado, se estima que en el área céntrica existen entre 50.000 y 60.000 árboles, pero la ciudad registra un déficit que requeriría incrementar entre un 50% y un 60% la masa vegetal urbana para alcanzar niveles óptimos de oxigenación, sombra y retención de polvillo.

 

Entrega de ejemplares en el Vivero Municipal

Para revertir la falta de vegetación en las veredas, el municipio dispone de entrega de árboles para la comunidad.

  • Ubicación: Vivero de plantas nativas situado en el Parque Unzué.
  • Condición: Entrega gratuita de ejemplares producidos localmente.
  • Proyección: Durante la presente temporada se han entregado más de 2.000 árboles a vecinos e instituciones.

"Invito al vecino a que se acerque al Parque Unzué. Les entregamos el árbol y los asesoramos sobre qué especie conviene según el ancho de su vereda. Cuidar la sombra en verano y tolerar la Hoja en otoño forma parte del compromiso ciudadano", concluyó Montefinale.

Cierre de accesos en el Parque Unzué

Ante las consultas de los transeúntes sobre los portones y empalizadas cerradas en sectores del Parque Unzué, Montefinale aclaró que la medida responde a dos factores centrales:

  1. Protección del suelo y la costa: En la zona del relleno (frente a los balnearios) se renovó la empalizada para evitar que vehículos ingresen a deteriorar el césped.
  2. Conservación ambiental: En el área del Parque Florístico (cercana al arroyo El Zapallo), el tránsito está restringido exclusivamente a peatones, bicicletas y ciclomotores por tratarse de una zona de máxima conservación biológica.


Autor:Javier Vilaboa

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