Gualeguaychú avanza en la implementación de un programa para prevenir la violencia

Este proyecto, se fundamentará en Ley Nacional 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales, que en su artÍ­culo 32, inciso “c”, estipula: “Asistencia obligatoria del agresor a programas reflexivos, educativos o terapéuticos tendientes a la modificación de conductas violentas”. Es decir, buscará brindar herramientas para que los hombres que han ejercido violencia puedan reflexionar sobre sus comportamientos y fortalecer sus redes de contención, ya sean familiares y/o institucionales con el fin de dar un abordaje adecuado a la problemática. 

A través de espacios de escucha individual y grupal, no sólo dará cumplimiento a la Ley antes mencionada, sino porque resulta imprescindible trabajar con el agresor para evitar o minimizar la reincidencia.

Actualmente, se está avanzando en los protocolos de acción y articulando con instituciones clave como la FiscalÍ­a de Género, el Juzgado de Familia, el Hospital Centenario, la PolicÍ­a y el Hogar de Cristo; con el objetivo de establecer protocolos de actuación conjuntos y garantizar asÍ­ una respuesta rápida y efectiva.

El programa se desarrollará en varias etapas. Inicialmente, se tendrá en cuenta la organización del espacio, por lo que requerirá un espacio que no sea el mismo donde se atienden o se alojan las vÍ­ctimas y el equipo de profesionales intervinientes, no debe ser el mismo que atienda a las mujeres, de manera que no se pierda la objetividad y el sentido de dicho espacio. 

Luego se realizarán entrevistas de admisión individuales, las cuales serán pautadas y consensuadas en el equipo de Justicia que actúe en el caso. Cabe remarcar, que no se admitirán personas con problemáticas de salud mental y/o de adicciones que no estén siendo tratados por las Instituciones correspondientes.

Seguidamente, se llevarán a cabo espacios de escucha individuales con el Equipo Profesional. Si se logra el reconocimiento de la problemática antes mencionada por parte del agresor, se procederá a la inclusión en los espacios de escucha grupal, con un tiempo mÍ­nimo de 3 meses. Dentro de estas grupalidades se abordarán temas como la comunicación efectiva, la resolución de conflictos, la igualdad de género y la empatÍ­a. A través de dinámicas grupales y otros recursos didácticos, se busca generar un espacio de reflexión y aprendizaje.

Por último, el equipo interdisciplinario que intervendrá, al finalizar el espacio grupal elevará un informe, asÍ­ como también, cuando lo solicite algún organismo de Justicia. Dicho equipo, estará compuesto por el psicólogo Nicolás Cuenca, el Operador psico-social, Ezequiel Aguilar, la trabajadora social, Marina RodrÍ­guez y Fabiana Bernhardt, psicóloga social; quienes brindarán acompañamiento personalizado y talleres grupales para abordar las causas profundas de la violencia y fomentar la construcción de nuevas formas de relacionarse.

Este programa es un paso fundamental hacia una comunidad más justa y equitativa. Al trabajar con los agresores, se busca prevenir la reincidencia y proteger a las vÍ­ctimas de la violencia.

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