La presidenta de Bombas Pivas, Carolina Sosa, analizó la alerta climática por el fenómeno de El Niño y repasó la transformación de la firma nacida en Gualeguaychú: de un taller metalúrgico para arroceros a una fábrica que exporta a la región y equipa a grandes industrias y municipios.
La llegada inminente de caudales de agua intensos producto del fenómeno climático El Niño encendió las alarmas en varias provincias argentinas. En este contexto, la demanda de equipamiento para la extracción y drenaje de agua se ha multiplicado en las últimas semanas. Carolina Sosa, presidenta de Bombas Pivas, detalló que regiones como Santa Fe y Córdoba son actualmente las más urgidas por anticiparse a los efectos de las precipitaciones en suelos ya saturados.
"La gente de Santa Fe nos está llamando para anticiparse; ellos tienen hoy el mayor inconveniente, pero lo vamos a sufrir todos y el mayor caudal se dará llegando a fin de año", explicó Sosa. La titular de la firma remarcó la importancia de la planificación pública y privada ante emergencias hídricas: "La gestión debe estar preparada de antemano con estaciones de bombeo e infraestructura limpia, porque cuando llega el agua es de una noche para la mañana".
De un invento en Gualeguaychú a referente de la industria
La historia de la empresa se remonta a la década de 1960, cuando Miguel Pivas (padre) diseñó y patentó un sistema de bombeo pensado originalmente para la extracción de agua en campos arroceros. Con el paso de los años, su hijo, Miguel Pivas, diversificó los modelos para dotar a las máquinas de mayor versatilidad y caudal.
Tras el fallecimiento de Miguel hijo en 2007, Carolina Sosa asumió la conducción de la empresa junto a sus hijas. Bajo su liderazgo, la firma atravesó una reestructuración clave: pasó de ser un taller metalúrgico multipropósito a una fábrica enfocada exclusivamente en la producción en serie de bombas de agua, modernizando su maquinaria y trasladándose a un predio de mayor envergadura.
Actualmente, Bombas Pivas se encuentra en el Parque Cluster del Acceso Sur a Gualeguaychú. Cuenta con un equipo de 13 trabajadores, fabrica equipos que alcanzan caudales de hasta 12 millones de litros por hora y mantiene presencia comercial en todo el territorio nacional, además de exportar a mercados como Paraguay, Uruguay y Bolivia.
"Nosotros vendemos desde Tierra del Fuego hasta La Quiaca. Hoy podemos dialogar tanto con el gerente de una multinacional como con un productor que necesita regar cinco hectáreas. Esa versatilidad y la atención personalizada son nuestro sello", destacó la ejecutiva.
En el marco de su 60° aniversario, la empresa se encuentra realizando acciones con la comunidad local de Gualeguaychú, en reconocimiento al origen geográfico de la patente y al legado de la familia fundadora.
