Gualeguaychú refuerza el control de caballos sueltos mediante el chipeado obligatorio

La Subsecretaría de Ambiente y Seguridad Alimentaria implementa un sistema de identificación electrónica para combatir la reincidencia y mejorar la seguridad vial en las zonas críticas de la ciudad.

El manejo de los animales sueltos en la vía pública representa un desafío histórico para Gualeguaychú, no solo por una cuestión de bienestar animal, sino por el riesgo latente de siniestros viales. Ante esta problemática, el municipio ha consolidado el chipeado de caballos como una herramienta clave de control y responsabilidad civil.

Ivana Zecca, titular de la Subsecretaría de Ambiente y Seguridad Alimentaria, explicó que este dispositivo funciona como una "patente" interna. "Se chipean de rutina todos los animales que se retienen. Esto nos permite tener un registro, identificar al propietario mediante un código y, fundamentalmente, conocer la reincidencia", señaló la funcionaria.

 

Un sistema contra la reincidencia

El chipeado no es solo una medida de identificación, sino un mecanismo para aplicar sanciones efectivas. Cuando un caballo es secuestrado por estar suelto en zonas neurálgicas como la Ruta 136, el Acceso Norte o el Acceso Sur, el dueño debe abonar una multa que incluye los días de estadía, alimento y el costo del traslado. Gracias al chip, el municipio puede determinar si el propietario es un infractor recurrente, lo que agrava la situación legal ante posibles accidentes.

 

El complejo camino hacia el fin de la tracción a sangre

Consultada sobre la eliminación definitiva de la tracción a sangre (TAS), Zecca admitió que es un tema complejo que va más allá de lo normativo. "Está en la agenda desde que ingresamos a la gestión, pero Gualeguaychú tiene una realidad cultural y social distinta a otras ciudades", afirmó.

A diferencia de otros municipios donde se han probado motocarros, la funcionaria advirtió que esas soluciones suelen fallar por los costos de mantenimiento y combustible. Además, destacó que en muchos barrios el caballo no solo es una herramienta de trabajo, sino el único medio de transporte para familias en días de lluvia. No obstante, remarcó que el uso del carro municipal para la captura ha generado un efecto disuasorio: "El hecho de que los dueños sepan que el caballo se retiene, hace que se cuiden más".



Autor: JAVIER VILABOA

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