Tras una semana trágica que dejó 12 víctimas fatales en Entre Ríos, el presidente de ACIVERJUS, Miguel Gandolfo, apunta contra la inactividad del Observatorio Vial y la falta de políticas públicas concretas.
La provincia de Entre Ríos atraviesa días de luto. En apenas cinco jornadas, doce personas perdieron la vida en siniestros viales, una cifra que reaviva el debate sobre el estado de las rutas y la responsabilidad de las autoridades. En una entrevista profunda, Miguel Gandolfo, referente de ACIVERJUS (Asociación Civil de Víctimas de Siniestros Viales), analizó la gravedad de la situación y lanzó una dura crítica a la gestión actual de la seguridad vial a nivel provincial y nacional.
Un escenario de tragedia en las rutas
El epicentro de la preocupación se sitúa en el departamento de Gualeguaychú, donde dos siniestros ocurridos en una distancia menor a 90 kilómetros dejaron un saldo de siete víctimas fatales. Para Gandolfo, si bien el factor humano es determinante, no se puede ignorar la responsabilidad estatal.
"No debemos dejar de lado la parte que le cabe al Estado", afirmó Gandolfo. "Estamos viendo tramos de rutas afectados por la falta de inversión y la desregulación. Bajo el lema de 'achicar el Estado', se están desmantelando oficinas de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y pretendiendo hacer desaparecer Vialidad Nacional. Esto tiene consecuencias directas en lo que está ocurriendo hoy".
La inactividad del Observatorio Vial
Uno de los puntos más críticos señalados por el presidente de ACIVERJUS es la falta de coordinación y liderazgo en la provincia. Gandolfo calificó como "inexistente" al Observatorio Vial de Entre Ríos y reclamó al Ministro de Seguridad y Justicia, Néstor Roncaglia, mayor seriedad en el área.
"No hay un Consejo Provincial de Seguridad Vial, algo tan básico donde se reúnan los directores de tránsito de cada ciudad para plantear sus problemáticas y generar políticas públicas reales. Hasta el momento, la actividad es nula", denunció.
A pesar de haber mantenido reuniones con las autoridades del Observatorio para acercar propuestas basadas en la experiencia de la Red Nacional de Familiares de Víctimas de Tránsito, Gandolfo asegura que no ha habido avances significativos. "Estamos ingresando al tercer año de gestión y muy poco se ha visto", lamentó.
La normalización de las infracciones
Más allá de la infraestructura, la entrevista abordó un problema cultural profundo: la falta de consecuencias legales y sociales ante las infracciones. Según Gandolfo, cuando las transgresiones a las normas de tránsito se vuelven sistemáticas y no hay sanción, la sociedad deja de percibirlas como conductas incorrectas.
"Las conductas se normalizan y comenzamos a considerarlas habituales y aceptables. Ahí es donde debe estar la presencia real del Estado, para marcar el límite", explicó. El símbolo de las Estrellas Amarillas sigue siendo el "corolario" trágico que visibiliza estas muertes que podrían haberse evitado con educación y control.
Inversión, control y sanción
Para ACIVERJUS, la solución no es unidimensional. Si bien se valoran avances locales como la instalación de plantas asfálticas o el bacheo, el foco debe estar en la seguridad vial integral.
"Pulgar para arriba con los reductores de velocidad y las sendas peatonales, pero falta educación vial. No basta con radares en el operativo verano; se necesita una concientización constante", sostuvo Gandolfo.
El referente concluyó con un llamado a la acción colectiva: "El tránsito es una construcción ciudadana donde todos somos parte. Nadie se salva solo. Como organización, no somos 'aplaudidores' de ninguna gestión; nuestro ánimo es contribuir con un discurso serio para que dejen de pintarse estrellas amarillas en nuestras rutas".
