La figura de David Bowie vuelve a interpelar al cumplirse una década de su fallecimiento. Por su desafío frontal a las normas de género, su uso político de la sexualidad y una estética que tensó los límites de la tolerancia en una sociedad atravesada por más de un estigma, el artista británico representó la vanguardia. Las transgresiones que aplicó usando su cuerpo como elemento base superaron un prejuicio de la industria musical de entonces: esa ambigüedad generaba dinero. David Bowie murió el 10 de enero de 2016, en su casa de Lafayette Street, en Nueva York, a los 69 años. Leer más
