Barrio Don Pedro: La UFIMA constató contaminación y elevó la denuncia penal ante el Juzgado Federal

Así lo informó el abogado que representa a los vecinos que buscarán en la Justicia Federal un respuesta para un reclamo que lleva alrededor de 20 años.

El pasado miércoles 5 de octubre de 2016, personal de la Policía Federal Ambiental tomó muestras del Arroyo Melgar, labraron actas y brindaron información a los vecinos para sumar elementos probatorios en el marco de las denuncias por contaminación efectuadas ante la Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos Contra el Medio Ambiente (UFIMA). En aquella oportunidad, lo efectivos recorrieron el Parque Industrial para determinar las fuentes de contaminación del efluente.

“Lo que surge como novedad es que la UFIMA, luego de hacer la investigación preliminar, ha decidido elevar la denuncia penal por contaminación ante el Juzgado Federal de Concepción del Uruguay”, confirmó el abogado que representa a los vecinos del barrio Don Pedro, Fabián Moreno Navarro.

Sin brindar mayores detalles, explicó que en este momento “se encuentra a resguardo el material probatorio”.

La recolección de pruebas

Un día después de la llegada de los efectivos del organismo nacional, una vecina del barrio Don Pedro, Gabriela Zicelonghi, contó como se llevó a cabo la recolección de pruebas en el marco de la denuncia ante la UFIMA: “Un vecino encontró a efectivos que llegaron para tomar muestras del agua del Arroyo Melgar, curso de agua que atraviesa el barrio y que pasa por las piletas que están en el ingreso al barrio y que pertenecen al PIG (Parque Industrial Gualeguaychú). Nos informaron que venían de recorrer previamente las empresas que ellos consideraban que podían ser responsables del volcado de efluentes en el arroyo; el olor era insoportable, y junto a otro vecinos nos solicitaron que fuéramos testigos durante el procedimiento”.

“Los policías me preguntaron si el causante de la contaminación era RPB-Baggio, ante lo cual dije que podía ser cualquier empresa del PIG, y que ignoramos si los desperdicios son orgánicos o metales pesados. Ellos mismos pudieron comprobar que el olor es insoportable; tenemos el caso de familias que tuvieron que irse del barrio porque los fuertes olores complicaban el cuadro de niños con afecciones respiratorias, esto es muy grave ya que en algún momento se encontró cromo en los desechos vertidos por una curtiembre que ahora cerró, pero el daño es irreparable”, profundizó en aquel momento la vecina.

“Estas dos personas que vinieron a recabar muestras del lugar para la Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos Contra el Medio Ambiente (UFIMA), levantaron pruebas con un detector de metal, colocaron las muestras en tres frascos grandes de vidrio, que sellaron con un precinto numerado; nos pidieron a los testigos que firmáramos el acta y nos informaron sobre el marco del procedimiento, el cual corresponde a la denuncia realizada de manera anónima ante Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación”, dijo.

Y detalló: “En el marco del procedimiento también sacaron fotos y nos informaron sobre la pagina web donde se puede denunciar o completar la información en una denuncia ya realizada con material multimedia -videos, fotos, etc-. Así mismo nos entregaron un contacto con el Departamento de Delitos Ambientales de la Policía Federal Argentina, nos informaron el numero de la causa en curso -1956/16-, como así también nos informaron sobre el fiscal interviniente: doctor Ramiro González”.

Natacha Crimella de “Salvemos el Río Gualeguaychú”, opinó que “de los dichos de Moreno Navarro se desprende que existe contaminación por parte del Parque Industrial de Gualeguaychú (PIG); si la denuncia fue radicada en el Juzgado Federal de Concepción del Uruguay, estamos en presencia de contaminación interjurisdiccional, lo que significa que el río Gualeguaychú está contaminado y que el impacto trasciende nuestra zona. En el sentido, dijo que “vale la pena destacar que la contaminación de aguas constituye, en sí misma, un delito federal”.

¿Qué es la UFIMA?

“La Unidad Fiscal de Investigaciones en Materia Ambiental pertenece a la órbita de la Procuración General de la Nación y fue creada con dos objetivos principales: generar investigaciones preliminares y apoyar las investigaciones en curso en materia de infracción a la ley de residuos peligrosos, todos aquellos delitos que protegen la salud pública vinculados con la protección del ambiente conforme lo determinan los tipos penales establecidos en los arts. 200 al 207 del Código Penal; las infracciones a la ley 22.421 de protección y conservación de la fauna silvestre, así como los delitos conexos con la materia”, informan desde el sitio web institucional.

“Si bien se ubica geográficamente en la ciudad de Buenos Aires, posee alcance funcional en todo el país. También tiene a su cargo las gestiones pertinentes para realizar un mapa de las distintas causas penales en trámite ante la Justicia Nacional en todo el país, como así también, el relevamiento de la doctrina y jurisprudencia referente a delitos ambientales, con el fin de elaborar diagnósticos de las problemáticas existentes en la materia y proponer soluciones que desde este Ministerio puedan impulsarse. Para realizar sus investigaciones y dar curso a los pedidos de colaboración, la Unidad Fiscal cuenta con personal especializado, una licenciada en química y un ingeniero agrónomo”, detallan en la web.

Respecto de las investigaciones aclaran:”Las mismas tienen como finalidad corroborar o descartar la comisión de los delitos que resultan ser de competencia de la Unidad. En caso afirmativo, la Unidad dará inicio a una investigación preliminar, en la cual se ordenarán diversas medidas de prueba; y en el caso de obtenerse una base fáctica y probatoria razonable que permita -al menos en forma mínima- afirmar la hipótesis de la probable ocurrencia de un hecho ilícito, se presentará la correspondiente denuncia ante la justicia. En lo que respecta a la participación a modo de colaboración en las diversas causas penales de las Fiscalías y/o Juzgados de todo el país, la Unidad lleva a cabo esta tarea a través de la evaluación o sugerencia de medidas de prueba. Por último, la Unidad está facultada para iniciar investigaciones preliminares por cualquier medio, ya sea de oficio (a partir de haber tomado conocimiento de un hecho de contaminación ambiental por una noticia periodística, por denuncia de organismos administrativos, municipios, ONG´s); o a partir de la recepción de un correo electrónico y escritos de particulares, lo cual facilita el acceso de los ciudadanos a los estrados judiciales”.

Sobre los mecanismos para que los vecinos establezcan contacto para efectuar una denuncia de estas características, explican: “UFIMA recibe denuncias a través de diversas vías: – personalmente, concurriendo a la sede de la Unidad, sita en Roque Sáenz Peña (Diagonal Norte) 1190, piso 2°, CABA. – por correo electrónico: ufima@mpf.gov.ar – por teléfono: (011) 4381-7718 / 4382-0054 / 4383-0731. – vía correo postal: Roque Sáenz Peña 1190, piso 2°, CABA, CP:1035. Es importante que en la denuncia se consignen la mayor cantidad de datos relevantes respecto al hecho denunciado, y la información de contacto. En caso de querer denunciar con reserva de identidad, deberá ponerse en conocimiento de la Unidad al momento de hacer la denuncia”

Dos décadas de olores nauseabundos…

El barrio Don Pedro tiene aproximadamente 20 hectáreas en el suroeste de la ciudad y alberga a un número importante de familias de Gualeguaychú. El terreno es lindero con al campo de la empresa RPB -Baggio- con la cual mantuvieron los vecinos un conflicto que orilló el ámbito de lo judicial y que requirió la intervención de la Municipalidad de Gualeguaychú en el pasado mes de abril, por el cruce de un caño que vertía efluentes industriales y cloacales. Casi enfrente se encuentra el PIG; “hay días en que el agua del arroyo Melgar hace espuma, huele a jabón, otros días es de un color amarronado, pero siempre lo que persiste es el mal olor: nauseabundo, insoportable”.

Dos palabras bastan para recordar la inmensa deuda pendiente por parte del estado nacional, provincial y local, durante más de 12 años, para que la comunidad de Gualeguaychú sepa lo que respira: medidores de aire.

Los efluentes industriales y cloacales sin tratar en términos sanitarios -desechos volcados en el arroyo que a unos metros desemboca en el río Gualeyán, a escasos 100 metros de la toma de agua de Obras Sanitarias de Gualeguaychú- son una amenaza permanente, un daño irreparable como todo aquel que se produce sobre el medio ambiente; se trata del símbolo fétido de un montón de mecanismos insuficientes para preservar aquello que no se podrá reparar ante el daño inminente, porque si hay olor, hay contaminación.

Fuente: Reporte 2820

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