Nuestra Querida Ruta 20

Domingo lluvioso en Buenos Aires  y llegaba la hora de emprender el viaje de regreso a casa. Precavidos por el mal clima y las condiciones de la famosa ruta 20, tratamos de salir temprano.

Viaje tranquilo a pesar de las condiciones climatológicas, la  lluvia que caía sin cesar , sin dar respiro, pero que tratábamos de  apaciguar,  con las charlas y mates  en familia. Todo marchaba bien por la RP 14, hasta nuestro pequeño y  antiguo auto.

Llegando al cruce con la ruta 20, ya se hacía de noche, pero  la alegría, de  estar cerca de casa, nos mantenía  contentos y expectantes.  Lástima que ni bien, comenzamos a transitar el trayecto  hasta Urdinarrain, nos dimos cuenta que en vez de un camino, una ruta,  tomábamos algo así como el tren fantasma de los parques de diversiones, o el túnel sin luz de salida. A medida que avanzábamos, el viaje se ponía más tenso y por ende el nerviosísmo en los viajeros se acrecentaba, ya que como sabemos, el mencionado camino es peligroso sin agua, ni hablar si esta lo tapa y la lluvia no cesa. Podría decirse también que ingresábamos a la Ruta De La Muerte, dada  la cantidad de accidentes y víctimas que esta se llevó consigo en los últimos tiempos.

Cautos, a una velocidad baja,  y sin despegarnos de un camión de combustible y una camioneta que nos guiaban en el camino, llegamos a casa diciendo: Gracias Dios por habernos protegido.

Hace más o menos 15 años  o más, que se habla de una repavimentación de esta  famosa cinta asfáltica. Pasaron gobiernos, encargados de vialidad, distintas concesiones y ni hablar de las promesas en cada elección o reelección  legislativa, que se acercaba. Entonces lo que era un rumor, se convertía en la posibilidad certera de tener una ruta nueva. Hasta se podría decir que nos creíamos que  iban a cumplir ya que se veían obreros y máquinas trabajando, o algo así. Trabajaban? Si, lo que no sabíamos que en vez de una repavimentación, era más una pintura de asfalto, que un total arreglo del camino.  Resultado asombroso  en nuestro país, el concesionario,  encargado de vialidad de turno, quien fuera que tomó el dinero de la nueva ruta, se olvidó de que tenía que realizar el trabajo y quien sabe donde lo habrá guardado. Ya que, a lo respecta la provincia de Entre Ríos, quedó desbastada económicamente, sin tocar el tema a nivel país.

Finalizando esta nota color -negro por supuesto- tenemos la certeza de que se está haciendo un bacheo en el camino, demarcación de la misma; pero solo para eso alcanzó el dinero que se pudo rescatar en esta nueva gestión, la cual cabe destacar, está poniendo todo el esmero en solucionar éstos problemas, dando respuesta a muchos de los reclamos existentes a esta problemática de los caminos de la provincia.

Hoy, por culpa de uno, de otro, tal vez tuyo o mío la plata no está más y lo único que se puede hacer es un bacheo y demarcación de la misma. No digo que no sirva pero si, es como querer tapar el sol con las manos.

Mariela Charadia – Periodista

LA REGION

Administrador del sitio LA REGIÓN 24, versión web del diario de Urdinarrain.