Carnaval del país: La edición 2016 llevará los nombres de María Rosa de Arakaki y “Sabanita” Ghiglia

Un homenaje a dos hacedores del carnaval. Gualeguaychú comenzará a vivir este sábado la edición 2016 del gran evento a cielo abierto del verano argentino y lo hará recordando a dos personas que lo acompañaron desde sus inicios.

La cinta que ciñe simbólicamente al Carnaval de Gualeguaychú se cortará el próximo sábado a las 22.30 en el corsódromo del predio de la Estación quedando así inaugurada la edición 2016 “María Rosa Rodríguez de Arakaki y Sabanita Ghiglia”.

Este homenaje, consistente en imponer nombres a las sucesivas ediciones del Carnaval del País, se circunscribía inicialmente a los de directivos fallecidos. No obstante, con un gran sentido de justicia, ello se ha ampliado a quienes desde su rol de trabajadores del carnaval supieron contribuir a su engrandecimiento. Y en esta oportunidad, por primera vez, el honor es compartido entre dos personas recientemente desaparecidas.

 

María Rosa Rodríguez de Arakaki

Fue una de las trabajadoras del carnaval de más larga trayectoria. Su vinculación con la fiesta arrancó en el año 1977. Por entonces, junto a otros padres del Barrio Oeste, canalizaron el desbordante entusiasmo de un grupo de niños murgueros y con gran esfuerzo dieron nacimiento a la hoy legendaria Papelitos del Oeste. En ese grupo participaban también: Mirta Rodríguez de Larrivey, Marcelino Amarillo, Rosbel Ríos, Griselda Suárez, Tita Bruzzoni y Graciela Ríos, entre otros. María Rosa y su esposo Roberto, trabajaban los tocados y pequeños espaldares con penachos de campo hábilmente coloreados y trajecitos de papel crepé con apliques metalizados.

Luego el conjunto pasó a la categoría de mayores y en 1979 se incorporó al Club Juventud Unida. Aquel conjunto entusiasta de padres se fue disgregando, pero el matrimonio Arakaki permaneció desde entonces incorporado al carnaval. La fiesta fue ganando en jerarquía, a la vez que sus constructores se perfeccionaban. De este modo, los Arakaki se fueron especializando en el rubro espaldares y llegaron a constituirse, con sus hijos Flavio y Facundo, en una familia de espaldaristas, entre los mejores de nuestro carnaval, que equivale a decir, del país.

Su muerte repentina, en plena actividad a principios de 2015 significó una perdida muy sensible para todos, por lo que se ha dispuesto rendirle este justiciero homenaje.

 

Sabanita

Su nombre, Heraclio Miguel Jacobo Ghiglia, no convoca tantos recuerdos como el apodo con que era ampliamente conocido en el ambiente carnavalero: Sabanita. En 1982 se incorporó a la comparsa O’ Bahía, a dos años de que ésta se fundara, y nunca más de separó de ella, en un ejemplo admirable de consecuencia y fidelidad. Sabanita se encargaba de los rubros electricidad y sonido, en los que llegó a adquirir una riquísima experiencia. De buen trato, amistoso, fue generoso a la hora de enseñar los secretos del oficio a los jóvenes que hoy lo extrañan.

A ello hay que agregar su permanente colaboración, muchas veces ad honorem, en tareas del club, del que llegó a integrar su Comisión Directiva.

Fue un colaborador que inspiró desde el inicio una cuota grande de confianza en los directivos de O’ Bahía por su honestidad y eficiencia.

Los años no mermaban su voluntad de trabajo y entrega; estuvo siempre dispuesto hasta que lo sorprendió la muerte a los 72 años.

Por todo ello, Sabanita se ha hecho merecedor de esta especial recordación.

LA REGION

Administrador del sitio LA REGIÓN 24, versión web del diario de Urdinarrain.