Larroque: El Rigantismo logró agrupar a peronistas y radicales en su contra

Benedetti por 600

Aquellos “abuelos dormidos” del Gringo Romani habrán estado atentos el domingo 25 al resultado de las elecciones en Larroque. Y habrán querido recordarles a los candidatos cuanto costó forjar esta tierra, en tiempos sin tecnología, para que, acomodados de cara al futuro, sigan en la tarea de la construcción permanente desde aquel kilómetro 23 donde se asentó el ferrocarril y luego la villa.
Desde entonces la vida los puso frente a los desafíos, muy diversos durante los más de 100 años de historia. Como el 25 de octubre pasado donde el oficialismo del Frente para la Victoria, encabezado por Mónica Gayosa, se enfrentaba a la oposición liderada por Darío Benedetti.

“Personalmente es lo que estaba esperando, estar mano a mano con el peronismo” esbozó por ahí Atilio Benedetti, quizás el dirigente más importante del radicalismo por estos lugares. Le gustaba el desafío, apostaba a su UCR, porque cuando esto pasó (el estar mano a mano) a los “boinas blancas” les fue bien.

Pero como batir a una gestión asentada en sus obras, en sus logros y en sus exitosas gestiones. Sobre todo porque hoy un municipio por sí solo no puede realizar las grande obras que una ciudad precisa.

Cabe recordar que las PASO no pasaron desapercibidas en la historia larroquense. Lejos de las recomendaciones del gobernador o de la propia presidenta, el FPV fue a una de las internas más duras que se haya conocido. Rubén Virué, ex aliado del actual intendente Raúl Riganti y con marcadas diferencias a su forma de “hacer política” como él mismo ha dicho, decidió enfrentar a su esposa y casi le da un dolor de cabeza… en las PASO.

En esa ocasión, Mónica Gayosa sumó 1762 votos y Virué 1503; contra 1327 de Darío Benedetti que le ganó la otra interna en disputa, del frente Cambiemos, a Juan Tronco que llegó a 261.

Posteriormente, el sector del ex secretario de justicia de la provincia no retrocedió ni un milímetro y no quiso “negociar” con el “rigantismo”, pero tampoco se manifestó abiertamente a que el 25 de octubre les negaría en voto. No obstante por lo bajo (léase redes sociales y murmullo callejero o en el club) algunos apostaban a amargarle las elecciones a la primera mujer que pretendía ser intendente de Larroque.
Política, matemática y otras yerbas… 

Sabemos que la política no es una ciencia exacta, las encuestas menos, claro, pero la matemática si. Y más allá de los análisis previos la duda era adónde iban a ir a parar esos 1503 votos de “Somos Larroque”.
Pero vean ustedes señores lectores de este prestigioso medio La Región, y saquen sus propias conclusiones. El pasado domingo ganó Darío Benedetti de Cambiemos, logrando 2830 y Mónica Gayosa llegó a 2199. Matemática pura? Totalmente. Sobre todo si sumamos los votos de las PASO de Virué y de Benedetti. Casi exacta (ay si me leyera Paenza!!). Y Mónica creció solamente en 437 votos.
Pero no todo es matemático y “con el diario del lunes” el análisis puede facilitarse. En ese estudio cabe saber si Mónica era la ideal para encabezar esta apuesta a la continuidad y se lamentaron que Leo Hassel (actual secretario de gobierno) no haya sido tocado por la barita mágica. Esa misma que tocó a Darío Benedetti para llegar a ser hoy el intendente electo de la ciudad.

El día después
Luego del 25 quedan muchas preguntas. Pero vamos a plantear solo algunas: Que vio la gente en Darío? Un hombre bonachón, trabajador, activo participante en instituciones pero con nula actividad política. Larroque en un mano a mano es radical?
Porqué no la votaron a Mónica? Una mujer emprendedora, con carácter, capaz de pelearse con el mismísimo gobernador por conseguir algo para Larroque y con 8 años de experiencia en la actividad pública.  Porqué no fue Hassel encabezando ya que era la promesa de unión de todo el arco peronista?
La ola de Cambiemos y el famoso efecto “catarata” es el mejor argumento?
Interrogantes, algunos, que se plantearon incluso de manera previa al acto eleccionario. El oficialismo iba de banca y se planteaba una dura carrera para la oposición. Iban mano a mano, como hacía rato no pasaba y ahí se vio lo que a muchos, más que ciegos, los dejó mudos.
Civilidad y respeto caracterizó la jornada y el día después, más allá de algunos estúpidos que amparados en las redes se han dedicado a provocar.
Estamos convencidos que todos quieren y queremos lo mejor para Larroque. Y cada uno en estos próximos cuatro años lo volveremos a intentar y decir como la chamarrita de Roberto “vivo en un pago lindazo que le llaman Larroqueeeee”.

(Por Luis Alem – Periodista – Especial para LA REGIÓN)

LA REGION

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