Opinión: Un paso adelante en la soberanía de los países emergentes

Hace pocos días, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por amplia mayoría la resolución impulsada por Argentina cuyo objetivo central es el de fijar principios globales para la reestructuración de deudas soberanas o, en otras palabras,  una forma de poner límites a los llamados “fondos buitre”.

Estos “fondos buitres”, aprovechándose del vacío legal global que había al respecto, imponían a los países emergentes o los países cuyas economías están en crisis, condiciones de pago de deuda insustentables e insostenibles. Quizás por esa razón el mayor apoyo a la iniciativa argentina fue otorgado por los países de América latina, Asia y África.

Argentina sabe bien cómo operan estos “fondos buitres” porque se ha constituido como un país “pagador”, con voluntad de cumplir con sus compromisos de deuda pero siempre que sea en un marco de respeto de la soberanía nacional y de las normas del justo derecho internacional.

Con un enorme esfuerzo por parte del Estado Nacional y de todo el pueblo, en esta última década, hemos vivido un fuerte proceso de desendeudamiento que nos ha permitido ampliar los horizontes de nuestro desarrollo. Porque junto con los paquetes de deudas ofrecidos por el FMI y el Banco Mundial venían una batería de “recetas” económicas que necesariamente había que aplicar y, estas medidas, sólo generaban enfriamiento, recesión, desempleo y pérdida del patrimonio público.

Junto con el desendeudamiento fue posible el desarrollo del mercado interno (producción, industria, empleo, consumo y turismo) y fue posible reconfigurar nuestro sistema de alianzas internacionales. Así fuimos desplazando la antigua relación norte-sur hacia una relación sur-sur que nos asocia a las grandes potencias asiáticas y a nuestra región latinoamericana.

Algunos sectores quisieron dar a nuestro país por perdido antes de dar la batalla. No obstante, gracias a la decisión política del Gobierno Nacional, Argentina no cedió a las presiones de los “fondos buitres” y dio una gran lección y abrió un camino de esperanza.

Hoy las Organización de Naciones Unidas cuenta con una resolución que establece principios de justicia, equidad y soberanía para que los países puedan re-estructurar sus deudas. Esa resolución emana de nuestra fortaleza, de nuestra inclaudicable lucha y de nuestra valentía como Nación. Esta conquista nos exhorta a seguir trabajando por un país cada vez más soberano e independiente.

*Cr. Germán Grané – Candidato a senador provincial.

LA REGION

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