Que la marcha #NiUnaMenos sea el comienzo de un cambio

Ni Una Menos-043La concejala Mónica Feyt del Frente Para Todos Urdinarrain,  analiza lo ocurrido con el #NiUnaMenos y propone ir más allá de lo declamativo.

La concentración del pasado miércoles bajo la  consigna “Ni una menos” fue un fenómeno social, ya que surgió y se viralizó, en las redes sociales, hasta llegar a todos los medios y rincones del país, e  incluso de la región, como  Chile y Uruguay. Y nuestra ciudad no fue la excepción (como tampoco lo  fueron localidades como Almada y Gilbert con sendas e inéditas marchas), congregando a todos los sectores de  la comunidad, donde nadie quiso quedar afuera y el Consejo General de Educación envió una tardía invitación alentando al acompañamiento de estas concentraciones, autorizando implícitamente a los establecimientos educativos a sumarse, algo que ya había hecho la mayoría. Y hasta se dio el insólito apoyo de personajes con un frondoso prontuario de denuncias por violencia de género y abusos.

Si bien la consigna era muy clara y estaba inspirada en los versos “Ni una mujer menos, ni una muerta más”, de Susana Chávez, la poetisa y activista mexicana asesinada en 2011 por denunciar los crímenes contra las mujeres en México, no todos la interpretaron e incluso en las grandes ciudades hubo sectores feministas que aprovecharon la ocasión para exhibir sus consignas abortistas y toda una serie de problemáticas propias y valorables,  pero que no eran el motivo de esta movilización. Por eso entiendo el miedo o la desconfianza de ciertos docentes católicos que temían participar o llevar a sus estudiantes para no quedar “pegados”.

Considero oportuno recordar cuales son las formas tipificadas  de violencia contra la mujer, según  la ley 26.485, promulgada en abril de 2009: violencia doméstica, violencia institucional, violencia mediática, violencia laboral y violencia obstétrica. Esta importante norma también  crea un Consejo Nacional de la Mujer para  realizar políticas públicas y a su vez un Observatorio de la violencia contra la mujer, que es la encargada del monitoreo y registro de los casos de violencia de género.

¿Esto se cumple o protege a las mujeres de nuestra ciudad?

Lamentablemente estas políticas públicas no llegan a Urdinarrain y las mujeres que sufren violencia deben recurrir a la policía o a un abogado, lo cual no está al alcance de todas, o directamente no lo hacen por no sentirse contenidas o protegidas.

El municipio creó el A.N.A.F. (Área de Niñez, Adolescencia y Familia) que,   según se indica “(…) es un servicio de Protección de derechos, creado para la promoción y prevención de situaciones de vulnerabilidad y para la reparación y restitución de derechos que involucren a niños/as”. Pero si bien muchas veces actúa de nexo con el juzgado de familia, esto no es suficiente y su misión es  proteger al niño y no todas las mujeres víctimas de violencia son madres o, como sabemos, no siempre la violencia de género ocurre en el seno familiar.

Queda mucho por recorrer, para cambiar o mejorar esta sociedad y sería bueno para todos que esto de manifestarse o pronunciarse en contra de la violencia contra la mujer fuera acompañado de medidas concretas, que sea más que un lindo discurso o una foto simpática y bien editada, y se plasme en decisiones concretas, que sirvan  para proteger a la mujer, como por ejemplo la creación de un Área de la mujer, la implementación de una línea telefónica a la que puedan recurrir o a aquel proyecto  que descansa en algún cajón sobre  la creación de una guardería municipal para las madres que estudian en la  secundaria nocturna o el instituto terciario de la ciudad.

LA REGION

Administrador del sitio LA REGIÓN 24, versión web del diario de Urdinarrain.